Fraude contable: algunos conceptos básicos

Aunque se suele decir que este tipo de delito es muy poco frecuente, la manipulación de los estados financieros es uno de los tipos de fraude empresarial que finalmente suelen tener un mayor impacto en la sociedad.

Casos arquetípicos como el de Enron, muestran que este impacto no se agota en las pérdidas económicas para los accionistas, sino que incluye los despidos de empleados, efectos colaterales en proveedores y otros acreedores y se traduce en una pérdida de confianza general en el sistema.

Motivación y factores propiciatorios

Generalmente, este tipo de fraude es cometido por los más altos ejecutivos de las empresas y viene originado por un afán de ganar tiempo para resolver los problemas de la compañía; mantener el estatus de altos ejecutivos, alcanzar los objetivos de negocio (y las sustanciosas bonificaciones personales que esto conlleva) y satisfacer las expectativas de los accionistas, los analistas, los bancos y las autoridades. En muchos casos, el engaño se comete con el firme propósito de “hacerlo sólo por esta vez”, pero la madeja suele enredarse rápidamente y los intentos por recomponer las cuentas llevan a cometer una serie interminable de manipulaciones cada vez mayores.

Además de las fuertes presiones a los ejecutivos para alcanzar objetivos, hay otros factores que propician este tipo de fraude:

  • Caída de los beneficios o del margen. Pérdida de competitividad de la compañía por cambios en el contexto de negocio…
  • Ausencia o ineficacia de un consejo de administración capaz de supervisar y controlar de manera apropiada a los altos ejecutivos (ver nuestro anterior artículo sobre consejos de administración disfuncionales).
  • Controles internos ineficaces o inexistentes, lo que se traduce en el convencimiento de que “nadie va a enterarse”.
  • Complejidad en la estructura de la compañía y en las operaciones que lleva a cabo; por ejemplo, en el caso de grandes multinacionales.
  • Limitaciones en la capacidad de los auditores (internos y externos) para detectar irregularidades.
  • Una cultura empresarial basada en la bonificación por obtención de grandes beneficios en el corto plazo, sin pensar en la sostenibilidad en el largo…

Señales a tener en cuenta

Los siguientes son algunos de los indicadores de posible fraude contable, según la ACFE:

  • Crecimiento desproporcionado de la empresa con respecto a otras similares del sector
  • Aumento de la complejidad de las operaciones registradas en fechas próximas al cierre contable
  • Llamativo incremento de las ventas de una unidad de negocio, frente a las otras del mismo tipo
  • Aumento de ventas significativo a clientes no muy relevantes o sobre los que no se sabe mucho.
  • Excesivo interés/preocupación de los directivos  de la compañía fuera del departamento financiero, sobre las particularidades de cómo se contabilizan las operaciones
  • Nivel de inventario obsoleto, impagos, etc… muy por debajo de lo normal en otras empresas similares
  • Llamativa sobrevaloración de activos intangibles como el valor de la marca, por importes muy altos (lo que puede ser un intento de compensar pérdidas no registradas).

Algunos esquemas comunes de fraude contable

De manera muy simplificada, en el caso de las empresas de propiedad privada, el fraude contable se traduce normalmente en engañar sobrevalorando los activos y los beneficios de la empresa, aunque a veces, para evitar el pago de impuestos, se puede intentar ocultar beneficios. En otros casos, lo que se trata de ocultar son los costes o las deudas.  Sin ánimo de ser exhaustivos,  vamos a revisar algunas de las más comunes de estas casuísticas:

 Ventas prematuras / registro demorado de costes

En las ventas prematuras se registran como ventas en firme  operaciones en las que la empresa aún no puede garantizar razonablemente que va a cobrar estas ventas (por ejemplo, si el cliente dispone de un plazo para devolver los bienes, o bien en el momento en que salen de almacén con destino al comprador). Por su parte, el registro demorado de costes implica que los costes asociados con ventas realizadas legítimamente en el periodo se imputan en un periodo contable posterior, lo que de hecho tiene como efecto un “incremento” de los ingresos por ventas en el periodo precedente.

 Ingresos Ficticios

Este esquema típico de fraude consiste en registrar contablemente ventas de bienes o servicios que nunca han sucedido, bien emitiendo facturas a clientes ficticios, o emitiendo falsas facturas a clientes reales y que nunca llegan a ser enviadas al cliente. Otro método consiste en la manipulación de facturas reales “hinchando” las cantidades supuestamente vendidas. Como es lógico, estos escenarios que tiene efecto a corto plazo, necesitan ser compensados en ejercicios futuros, por ejemplo, registrando menos ingresos de los realmente registrados o registrando gastos también ficticios para compensar.

 Sobrevaloración de inventario

Un ejemplo típico de este escenario se produce cuando se sobrevalora la cantidad que se posee de mercancía en inventario o cuando las unidades en stock se tasan a un precio más alto del que corresponde (normalmente, se debe registrar al menor de los valores de coste o mercado).

 No registro de los impagos

Otra forma de engordar los ingresos es no registrar las pérdidas esperadas por facturas pendientes de cobro con alta probabilidad (o seguridad) de que no van a ser cobradas finalmente).

Valoración de activo inmovilizado ficticio

Uno de los métodos más comunes de “inflar” el balance de una compañía, consiste en el registro de activos ficticios; por ejemplo, registrar como propia maquinaria que en realidad está en alquiler. Se trata de uno de los métodos más difíciles de detectar ya que habitualmente los activos de este tipo (como maquinaria, inmuebles), suelen estar dispersos geográficamente especialmente en grandes compañías.

 Sobrevaloración de activo inmovilizado

Los activos inmovilizados (edificios, terrenos, inversiones financieras a largo plazo) deben ser valorados a precio de coste. Muchos fraudes consisten en la valoración del inmovilizado a precio de mercado que suele ser bastante más alto. En algunos casos, como una forma indirecta de sobrevalorar el activo, el fraude consiste en no registrar con respecto a la compra original del mismo los costes de financiación (ej: intereses y costes de apertura de préstamos).

 Omisión del registro de gastos/obligaciones

Se trata simplemente de no contabilizar los gastos; por ejemplo, facturas pendientes de abonar a los proveedores. Esto tiene como efecto inmediato la sobrevaloración de los ingresos. Normalmente este “truco” se aplica con la pretensión de conciliar la situación en ejercicios posteriores.

 Omisión del registro de gastos por devoluciones

Se trata en este caso de no registrar contablemente los gastos que incurre la compañía en concepto de tramitación de las devoluciones de productos por parte de los clientes.

“Olvidar” mencionar información relevante en los estados financieros

Se trata de ocultar a los usuarios de los estados financieros, información de contexto relevante y fundamental para valorar la situación de la compañía; por ejemplo, omisión de hacer referencia a créditos de alto importe que han concedido recientemente a la compañía; no mencionar casos de fraude de importancia sufridos por la organización; no mencionar que se han aplicado cambios relevantes en los criterios contables con respecto a ejercicios anteriores; omitir que la organización va a tener que hacer frente a importantes sanciones, etc…

Uso de empresas instrumentales

Hasta ahora hemos revisado algunos esquemas sencillos en empresas comerciales; sin embargo, una técnica muy usada en el fraude contable a gran escala por parte de grandes empresas, consiste en la creación de empresas instrumentales que son usadas para la realización con ellas de operaciones fraudulentas. Las empresas instrumentales (llamadas en Inglés, Special Purpose Vehicles o SPV) son subsidiarias de la empresa original y tienen una utilidad legítima para la gestión de riesgos de las grandes empresas; sin embargo, también tiene varias utilidades desde el punto de vista del fraude. Normalmente, para este último propósito se suelen crear redes de empresas subsidiarias radicadas en distintos países, de modo que las operaciones con la red suelen ser difíciles de trazar. Algunos escenarios típicos de fraude son:

  •  Obtener financiación para operaciones con estas empresas instrumentales, sin que detrás exista una operativa real
  • Emisión de facturas falsas por parte de la empresa origen a empresas instrumentales, para poder descontar estos efectos
  • Emisión de facturas por la venta de productos/servicios por parte de las empresas instrumentales a la empresa origen por importes superiores al real
  • Desviar activos de una compañía que va a entrar en bancarrota hacia la SPV, enmascarando esta acción con operaciones ficticias
  • Transferir créditos concedidos por la empresa origen y que son de dudoso cobro a una empresa instrumental

Cerramos aquí este breve artículo con la pretensión de haber proporcionado unas nociones básicas de utilidad para profesionales no expertos en la prevención del fraude interno, pero que necesitan entender de estas materias para el desempeño de su actividad. Hasta la próxima y un fuerte abrazo,

Artículos relacionados

Independencia de los auditores: lecciones de la crisis

Consejos de administración disfuncionales

 

 

Anuncios

6 pensamientos en “Fraude contable: algunos conceptos básicos

  1. Felicidades por el blog, que ahora ya sigo.

    Exhaustivo post. Totalmente de acuerdo cuando dices “”el engaño se comete con el firme propósito de “hacerlo sólo por esta vez”, pero la madeja suele enredarse rápidamente””. Al final, casi todo el mundo quiere hacer las cosas bien, pero termina cayendo en las trampas que se hace a sí mismo.

    De todas maneras, no siempre los fraudes contables se producen por motivaciones irremediables. En ocasiones también se producen a queriendas y sabiendas de lo ilícito. No hay que obviarlo…

  2. Muchas gracias Ingrid por la atención que prestas a este modesto medio….es todo un honor.
    En cuanto a tu comentario me parece de hecho muy acertado; a veces tiendo a ser un poco “ingenuo” o “bien-pensado”

    Un abrazo y, otra vez, muchas gracias

    ;-D)

  3. QUE RESPONSABILIDAD TIENEN ORGANISMOS REGULADORES DE LA CONTABILIDAD EN EL MUNDO DONDE UNOS CUANTOS SE BENEFICIAN DE ESTAS IRREGULARIDADES Y AFECTA A UN NUMERO MUY IMPORTANTE DE PERSONAS SOBRE TODO NO PAGAN CORRECTAMENTE SUS IMPUESTOS Y LE ROBAN A LOS DUEÑOS DEL DINERO

  4. Desde mi punto de vista, en principio, la responsabilidad es de quién manipula fraudulentamente las cuentas. Otro tema es la capacidad de los supervisores y los auditores para detectar estas irregularidades. En este sentido, ya han caído también algunos auditores por negligencia/complicidad…

  5. Miguel , buen dia , he leído tus comentarios y me surge una duda. se puede hablar de escandalo financiero y de escandlo contable. cual seria su diferencia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s